Confusión tetina-pezón

¿Realmente es mucho más fácil succionar del biberón que del pecho?

A ver, no exactamente, ¡es que es muy distinto!

La realidad es que el movimiento en la boca de un bebé al succionar de un pecho es mucho más complejo de lo que a priori nos podamos imaginar. Es literalmente un ordeño del pezón que se aplasta con la lengua contra el paladar, a través de unos movimientos ondulatorios y de elevación dignos del mejor contorsionista. Mientras tanto, los labios hacen el sellado para que no entre aire. ¡Así de flipante!

Sin embargo, para mamar de un biberón el bebé tiene que hacer el vacío con sus mejillas para extraer la leche, y sacar la lengua para descansar cuando quiere detener el chorro, taponando el agujero de la tetina.

Es decir, si estoy en la teta saco la lengua para mamar, si estoy en el bibe saco la lengua para descansar y la meto para tragar…¡¡justo al revés!!

Por este motivo las tetinas en edad temprana suponen una interferencia al correcto establecimiento de la lactancia materna. No es difícil encontrar bebés que en las primeras semanas de vida sufren la confusión “tetina-pezón”, y cada vez que comen se preguntan…¿¿pero cómo era esto??
Tienen problemas para agarrarse al pecho y para hacer una succión eficaz. Se pelean con el pezón, parece que lo rechazan.

¿Podemos hacer algo para evitar este problema?
Es muy recomendable no ofrecer chupetes ni tetinas hasta al menos los primeros 60 días de vida, momento en el cual la lactancia estará totalmente instaurada.

Yolanda
muyapecholactancia@gmail.com
Sin comentarios

Introduce un comentario